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Entradas del tag: Sostenibilidad

El cambio sostenible

Por Hilario Albarracín
on 29. 05. 2017

La última reunión anual del Cercle d’Economia, celebrada esta semana, ha sido una magnífica oportunidad para reunir a empresarios, políticos y representantes de la sociedad civil en torno a una cuestión esencial hoy en día: cómo asegurar el adecuado engranaje entre sociedad, política y economía en tiempos de incertidumbre y cambio permanente.

El avance tecnológico que afrontamos como individuos y como organizaciones está transformando radicalmente nuestra forma de relacionarnos, de consumir, de trabajar y también de competir, con la llegada de nuevos actores disruptivos.

Esta Cuarta Revolución Industrial trae consigo avances y oportunidades para las organizaciones. La tecnología cognitiva, la inteligencia artificial y el análisis de datos (Data&Analytics) permiten aumentar la productividad, reducir los costes, simplificar los procesos y mejorar la experiencia de los usuarios y consumidores. Aunque también conlleva nuevos riesgos, como la necesidad de proteger los datos frente a los ciberataques o hacer un uso responsable de la información.

El nuevo paradigma trae consigo el reto de gestionar el cambio en las organizaciones y atraer nuevos perfiles profesionales, con capacidades diferentes a las que se requerían hasta ahora y más enfocadas al conocimiento, capacidad analítica, visión global, trabajo en equipo y adaptación al cambio.

Todos estos factores llevan a las compañías y administraciones públicas a replantear sus estrategias y realizar un profundo análisis de su situación particular, del entorno en el que se desenvuelven, del espacio que quieren ocupar en el futuro y de su capacidad para innovar y  transformarse.

Sin embargo, como hemos visto estos días en el Cercle d’Economia, las medidas de gestión y estrategia empresarial no pueden plantearse de manera aislada. Resulta necesario entender que la profunda transformación de los negocios debe encuadrarse en un contexto de enormes retos sociales y complejidad. Al impacto de la tecnología, debemos sumar factores de desestabilización que ya conocemos –elevado desempleo, envejecimiento de la población, desigualdad, marco jurídico y regulatorio cambiante, incertidumbre política o tensiones geopolíticas-.

Si la estrategia es esencial, también lo es la forma en que esta se implementa. La responsabilidad y la sostenibilidad deben estar presentes en la ejecución de cualquier plan, en un marco de enorme contestación social y cuestionamiento del valor de empresas e instituciones.

Tras años donde los desequilibrios financieros o macroeconómicos eran el principal quebradero de cabeza de nuestros gobernantes, nos encontramos hoy con un panorama en el que la prioridad debe ser actuar de manera ética y responsable e impulsar un crecimiento económico sostenible.

 

Autor: Hilario Albarracín es presidente de KPMG en España

Fuente: La Vanguardia. Publicado el 28 de mayo de 2017

Una agenda para generar confianza

Por Fernando Serrate
on 25. 05. 2017

Cuesta pensar en una época tan fascinante como la que vivimos en la transformación de los negocios y la estrategia empresarial. La Cuarta Revolución Industrial supone un enorme desafío para las organizaciones, los gobiernos y la sociedad, envueltos en una dinámica de cambios constantes que complican imaginar cómo será el mundo en apenas unos años. ¿Quién pensaba hace una década que hoy el coche autónomo sería una realidad?

Las empresas, la sociedad y la política atraviesan tiempos complejos e inciertos y, al mismo tiempo, de grandísimas oportunidades para quienes sepan adaptarse a este entorno en constante evolución. Algunos de los factores que configuran esa compleja realidad que nos rodea serán discutidos desde hoy y hasta el sábado en la reunión anual del Círculo de Economía, que en esta edición lleva por título Sociedad, Política y Economía en tiempos de incertidumbre.

Uno de esos focos de incertidumbre lo conforman aquellas compañías y sectores disruptivos que han cambiado por completo el paradigma a la hora de hacer negocios. La llamada economía colaborativa, las plataformas de consumidores y los nuevos hábitos de compra han derribado algunas creencias hasta hace poco dogmáticas. Sectores como el del ocio y turismo, transporte o finanzas vivirán un tremendo cambio en los próximos años.

En paralelo, el mercado ha comenzado a demandar algo más que meros resultados operativos. Ése es sin duda otro factor que define esta nueva era empresarial. La recesión dejó al descubierto una crisis de valores ante la que las compañías están respondiendo con una renovada apuesta por la sostenibilidad y el compromiso social. Aquella organización que no sea capaz de demostrar a sus grupos de interés que tiene un propósito y una misión en la sociedad (más allá de crear riqueza) será sin duda rechazada por los consumidores.

Otro de los generadores de incertidumbre que será abordado en esta cita anual del Círculo tiene que ver con las tensiones geopolíticas y la inestabilidad política reinante en algunas zonas de influencia del planeta. Tal y como concluyó la última edición del Foro de Davos, al renacimiento del tejido empresarial en la era del cambio se debe sumar un compromiso renovado de la clase política por recuperar la confianza y buscar el bienestar y el progreso a largo plazo. Solo así seremos capaces de convertir este periodo de grandes retos en una apasionante época de oportunidades.

 

Autor: Fernando Serrate es socio responsable de KPMG en Catalunya

Fuente: Expansión. Publicado el 25 de mayo de 2017

Prueba 3

Por kpmg españa
on 22. 02. 2016

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Big Data y Sostenibilidad: competir por todo o conformarse con nada

Por Daniel Lois
on 14. 07. 2015

En el tiempo que dediques a leer este post, en Internet se habrán realizado más de 4 millones de búsquedas, 1.200 webs habrán sido creadas y se habrán enviado más de 550.000 tuits y más de 400 millones de correos electrónicos. Todo esto en tan sólo dos minutos. Como apunta el Nº 16 de Consumer Currents de KPMG, el 90% de los datos generados en el mundo se han producido en los últimos dos años y la información almacenada está creciendo cuatro veces más rápida que la economía mundial. La sociedad cambia a un ritmo exponencial y las compañías que no se adapten estarán condenadas al fracaso.

Actualmente, estamos ante un mercado en el que el cliente final tiene una capacidad de decisión e influencia sobre su entorno como jamás la había tenido antes. Tenemos la oportunidad de pararnos a escuchar, para detectar de este modo que es lo que la sociedad quiere y demanda. El cliente es la clave, el rastro que deja cuando interacciona o se interesa por cualquier elemento que le rodea es un diamante en bruto, que gracias a un manejo excepcional de la disciplina del Big Data, puede convertir nuestro negocio en una joya.

Ya no nos interesa saber solamente si es un hombre o mujer con un salario de 30.000 euros anuales que veranea en Cádiz. Queremos más. Queremos predecir qué es lo que el cliente desea antes de que él lo sepa, evaluando todas las posibilidades por medio de estadísticas que nos digan cómo le podremos ofrecer un producto y servicios ajustado a sus demandas, gustos y expectativas en un tiempo muy reducido e incluso de forma inmediata.

El Big Data se basa en el análisis y tratamiento de grandes cantidades de datos para determinar qué hace que ocurra un suceso. El primer gran ejemplo lo encontramos en 2008, cuando las búsquedas relacionadas con la gripe el Estados Unidos permitieron determinar su patrón de difusión.

Por otro lado, la Sostenibilidad implica que las empresas tengan que prestar mucha más atención al entorno en el que trabajan, obligándolas a desarrollar su estrategia en aspectos éticos, sociales y ambientales que hasta ahora no se  tenían en cuenta y que ocultaban importantes costes (un estudio de 2009 reveló que el 50% de los sobrecostes de los proyectos petroleros-mineros se debían a conflictos sociales).

Además, la percepción que los grupos de interés tienen sobre su desempeño es un factor cada vez más importante en un contexto empresarial muy complejo y volátil. Según la OCDE, la esperanza de vida media de las grandes compañías es ya sólo una tercera parte de la de hace 50 años (y sigue reduciéndose) y el valor del capital de los activos físicos y financieros sólo explican el 20% de su valor (piensa esto, en 2015 el medio de comunicación más popular del mundo – una conocida red social – no genera contenido propio).

Combinar Big Data y Sostenibilidad supone ya un elemento diferenciador clave para las compañías. El análisis y tratamiento de los datos con criterios sostenibles permitirá a las compañías desarrollar y ofrecer productos y servicios con un alto valor añadido que aseguren las necesidades de nuestro presente sin comprometer las necesidades de futuras generaciones.

En una entrevista reciente Eddie Short, Socio de Data & Analytics de KPMG para UK y EMA, indicaba (sobre Big Data) que “no trata sobre determinar números detrás de la estrategia, sino sobre la estrategia que está detrás de los números”. Para las organizaciones debe ser clave entender los factores que aportan valor a la empresa para que las conclusiones obtenidas a partir del análisis de datos se traduzcan en acciones concretas que contribuyan a mejorar el desempeño de las compañías, ya que aquello que no se mide no se puede mejorar.

El futuro es prometedor, el área de mejora inmenso y el reto ya está planteado. Y tú, ¿quieres competir por todo o vas a conformarte con nada?

Autor: Daniel Lois, Executive de Risk Consulting – Sostenibilidad de KPMG en España

Elecciones y recuperación inmobiliaria

Por Jaime Aguirregomezcorta
on 18. 06. 2015

La profunda crisis en la que ha estado sumida España ha tenido un impacto especialmente acusado en el sector inmobiliario, que había sido uno de los más relevantes motores de nuestra economía en los años precedentes. Ello ha destapado desequilibrios estructurales que ya se intuían y ha causado los problemas en cadena que ya todos conocemos bien. Sin embargo, ha dado lugar al mismo tiempo a un nuevo escenario futuro que cabe esperar será más prometedor. Ha cambiado el perfil de inversor, que ahora es más exigente, sobre todo el que procede del extranjero, y tiene intención de comprometer importantes sumas de dinero. Y también el tipo de inversiones que despiertan interés, que buscan un valor añadido cualificado y exigen, a cambio, mayor certidumbre y seguridad.

Las operaciones de transformación de suelo normalmente necesitan de una importante financiación inicial y conllevan riesgos superiores a los que se derivan de la compra de productos inmobiliarios terminados. Estos riesgos no son sólo de mercado (evolución de la demanda, precios, condiciones financieras, etc.), sino que incorporan un notable componente de riesgo regulatorio. Éste, a su vez, depende de diversos niveles de Administraciones públicas, que tienen que aprobar los planes de ordenación y demás instrumentos urbanísticos y licencias para que los inversores puedan materializar los usos y edificabilidades correspondientes. Pero, por otro lado, estas inversiones en suelos son las que generan mayores beneficios de todo tipo, especialmente en términos de creación de riqueza y empleo. Durante los últimos años, se han resistido y no han terminado de arrancar con fuerza. Sin embargo, hemos podido apreciar que se están reactivando, intensificadas por un mayor interés internacional.

En los meses pasados, se han promovido grandes inversiones en las que el sector público ha colaborado con el sector privado. Las expectativas animan a aventurar que en este año 2015 podría consolidarse la tendencia positiva. Estamos viviendo una época de incipiente recuperación económica en la que la confianza en su mantenimiento y progresión será determinante para que los inversores extranjeros apuesten de forma creciente por España.

En este contexto, será crucial el papel que jueguen las Administraciones públicas, especialmente las autonómicas y locales. El ejercicio de las competencias que les corresponden en materia de urbanismo condicionará tanto el perfil de las inversiones, como los tiempos. Como decíamos, son estas Administraciones públicas las que deben aprobar los planes de ordenación urbana y los instrumentos de gestión urbanística, así como otorgar las licencias de obras y actividad. Desde esta perspectiva, son piezas clave en el sector y su recuperación. Es lógico, en consecuencia, que los inversores estén atentos a los procesos electorales y de conformación de gobierno en nuestro país durante este año.

Sea cual sea el resultado de los procesos políticos que estamos viviendo, las Administraciones públicas españolas se encuentran ante una oportunidad única para mostrar su compromiso con las inversiones inmobiliarias que crean riqueza y generan empleo, incluidas en especial, por supuesto, las que atienden a necesidades sociales de primer orden.

Iniciativa, flexibilidad, colaboración y agilidad en los trámites burocráticos son aspectos imprescindibles comunes a cualesquiera políticas que se desarrollen, del signo que sean, en el ejercicio de competencias urbanísticas. Previsibilidad, seguridad y certidumbre también. Y, desde luego, no hay que esperar al final de los procesos electorales para trasladar un mensaje inequívoco de compromiso con tales valores. De esta forma, la actitud expectante ante los próximos acontecimientos, especialmente de los inversores extranjeros, puede no traducirse en un retraso o cancelación de las inversiones.

Sin duda que los desarrollos urbanísticos futuros, además de ser atractivos para los inversores, deberán dar adecuada satisfacción a los intereses públicos que en cada caso estén en juego. Pero este equilibrio sólo se conseguirá si nuestras Administraciones asumen la necesidad, inaplazable ya, de respetar los principios mencionados en todo caso.

La geografía, el clima y la alta calidad de las infraestructuras turísticas con que cuenta nuestro país, entre otras ventajas, siguen haciendo de España un lugar atractivo para la inversión inmobiliaria. Y ésta, a su vez, sigue siendo necesaria para el crecimiento y la creación de puestos de trabajo. Este año electoral no debería constituirse en un problema, sino en una oportunidad que en última instancia beneficiará a todos.

Autor: Jorge Aguirregomezcorta es Socio responsable de Derecho Urbanístico de KPMG Abogados

Capital + financiación + gestión, la nueva ecuación del sector inmobiliario en España

Por Javier López Torres
on 12. 02. 2015

Tras ocho años de crisis económica que ha afectado con especial virulencia al sector inmobiliario en España, 2015 se alza como el momento en el que el sector inmobiliario español comenzará a recuperar el pulso. Los datos macroeconómicos han mejorado, igual que las cifras relativas al sector, y los encuestados para el informe de KPMG ‘2015, Año cero para el inicio de la recuperación del sector inmobiliario en España’ esperan que la recuperación en términos de demanda y de normalización de la financiación se produzca antes de dos años.

Así, el inicio de este nuevo periodo para el sector inmobiliario en España puede entenderse como una oportunidad para reflexionar sobre su futuro modelo de negocio. Casi un 90% de los encuestados opina que este modelo ha de cambiar, tanto en términos de gestión como de financiación. Algunos de los puntos sobre los que invitan a poner mayor atención son las estrategias de las sociedades o entidades tenedoras de activos inmobiliarios, la mayor profesionalización del sector en su conjunto o la necesidad de buscar sinergias entre inversores, entidades financieras y sponsors para la potencial recuperación del sector.

Alcanzar un modelo de negocio sostenible basado en la creación de valor ha de ser, sin duda, el objetivo prioritario y, para ello, es necesaria la confluencia de tres elementos en una ecuación de sumandos: capital + financiación + gestión. Entre ellos, han de buscarse sinergias y evitar un funcionamiento independiente.

El capital toma la forma de los nuevos inversores que han desembarcado en el mercado español. Ahora el reto es mantener la presencia de aquellos capitales con mayor valor añadido que ayuden a la recuperación del sector. La financiación, centrada en el crédito bancario, ya ha empezado a recuperarse, pero ahora la meta es mantener un exhaustivo control de riesgos y procesos, y buscar nuevas alternativas que permitan diversificar las fuentes. La gestión debería cerrar el ciclo, para ayudar a generar valor en los activos de forma proactiva.

Algunos de los nuevos protagonistas del sector inmobiliario español (a las compañías inmobiliarias y no inmobiliarias con implicación en Real Estate se han sumado las entidades financieras, Sareb, el sector público y los inversores) cuentan ya con la fortaleza y la capacidad de impulsar la recuperación del sector inmobiliario, pero solo una alianza entre inversores que apuesten por el valor añadido, equipos de gestión profesionalizados, y entidades financieras que devuelvan su apoyo y que ofrezcan financiación prudente podrá ayudar al sector inmobiliario a recuperar la senda de la sostenibilidad, y su contribución al desarrollo económico y social.

Todos ellos deberían unirse en la búsqueda de la respuesta a la demanda real, presente y futura, para cada una de las tipologías de inmuebles, con el objetivo de desarrollar nuevos proyectos o de impulsar aquellos más complicados de absorber por el mercado mediante la creación de valor. 2015 ofrece, por tanto, la oportunidad de construir los cimientos sólidos de un nuevo modelo en el sector inmobiliario que garantice su desarrollo sostenible y paulatino en los próximos años.

Autor: Javier López Torres, socio responsable del sector Real Estate de KPMG en España

Entrevista con Edoardo Gai, director de los Servicios de Sostenibilidad de RobecoSAM

Por José Luis Blasco
on 27. 10. 2014

Fundado en 1995, RobecoSAM se puede considerar el primer gestor de activos exclusivamente sostenibles creado en el mundo. Al filo de celebrar sus primeros 20 años, se mantiene como una de las principales referencias en el mundo de la inversión responsable. Desde 1999 provee el análisis para la composición de la familia de índices de Dow Jones Sustainability Index. Su director de servicios de sostenibilidad, Edoardo Gai, desayuna con nosotros en nuestras oficinas de Madrid donde aprovechamos para hacerle unas preguntas. José Luis Blasco (J.L.B). Hablando de tendencias, ¿cómo estáis percibiendo la evolución del mercado de inversión ESG en los últimos meses? Edoardo Gai (EG).- Percibimos que hay interés. Se puede ver ya  que más del 40% de los asset owners quiere integrar factores ESG (medioambientales, sociales y de gobierno corporativo) en sus inversiones. Seguramente porque están viendo mayor interés de sus clientes. En una encuesta que realizamos a la población suiza sobre los factores más importantes para la gestión de sus fondos de pensiones, los encuestados mencionaron la estabilidad financiera y la información extra financiera. El 72% dijo que quiere que sus fondos de pensiones incorporen factores ESG. En todo este ejercicio de sostenibilidad, está claro que existe interés por parte de los asset owners, los clientes y las empresas, los que se encuentran todavía menos activos son los gestores de las carteras. Esto cambiará a futuro. Si el informe integrado sigue consolidándose, los inversores y gestores de activos  tendrán que aceptar esta nueva realidad. Sabemos que no es fácil para las empresas medir el impacto financiero de sus actividades de sostenibilidad, pero no puede ignorarse porque es el futuro. J.L.B. Cuando uno analiza las tasas de crecimiento de la inversión ESG siguen  sin ser muy relevantes. Tenemos la impresión que lo interesante con respecto a los criterios ESG, está pasando entre los inversores convencionales, ¿lo veis igual vosotros? E.G. Sí, aunque cualquier cambio en el mundo de la inversión suele ser muy lento debido al carácter conservador de las personas que toman las decisiones. Pero esto tiene que cambiar. Una prueba de ello es que la mitad de los gestores de activos del grupo Robeco ya considera elementos de ESG, de una manera u otra. J.L.B. Ha habido muchos movimientos en el mercado del análisis de los factores ESG, durante los últimos años. Vemos que se ha concentrado mucho en las manos de los proveedores de información financiera ¿cuál es la estrategia de RobecoSAM? E.G. El grupo Robeco acaba de anunciar su estrategia para los próximos cuatro años y uno de sus pilares de crecimiento es la inversión sostenible (Sustainability Investing). Creemos que es en la sostenibilidad donde podemos crecer y diferenciarnos. Además, tenemos una gran cantidad de buena información para los inversores para los que Robeco puede ser una buena opción. Nuestros competidores se han enfocado más en la venta de datos o información sobre sostenibilidad, pero la cantidad todavía no es significativo. Nosotros creemos en la fortaleza de nuestro análisis de sostenibilidad corporativa. Por un lado, tenemos acceso directo a las empresas, gracias a la calidad e imagen que tenemos. Además, en la misma empresa tenemos una gran parte de la cadena de valor porque nosotros buscamos e interpretamos datos, los integramos en el análisis de los activos, los implementamos en nuestros productos financieros e índices, y además proponemos servicios de benchmarking (evaluación comparativa de sostenibilidad) para empresas. Todo esto nos permite buscar e identificar los criterios de sostenibilidad corporativa que tengan la mayor relevancia financiera para las propias empresas y para los inversores. No tenemos muchos competidores con estas mismas características, y creemos que nuestra especialización y gama de productos y servicios de sostenibilidad nos diferencian de los demás. Es nuestro unique selling point. J.L.B. El análisis de RobecoSAM requiere un esfuerzo importante por parte de las empresas. Sorprende la cantidad de respuestas que recibe todos los años. E.G. Sí, la cantidad de empresas que participan sigue creciendo a un ritmo medio del 7.5% cada año. Durante el periodo de crisis además la participación se incrementó. Estamos muy satisfechos por la confianza demostrada por las empresas. J.L.B.  Uno de los principales clientes de RobecoSAM es S&P que es el propietario de DJSI ¿Qué balance de resultados hace del último Dow Jones Sustainability Index publicado en septiembre? ¿Evolucionan bien las empresas en términos de sostenibilidad? E.G. En primer lugar, vemos como a nivel mundial la competencia se ha hecho feroz en muchos sectores, mientras que antes la mayor competencia se concentraba sólo en algunos sectores. Por ello, todos los sectores en general, y salvo algunas excepciones, están mejorando. Vemos también que la sostenibilidad cobra cada vez mayor relevancia en las empresas y se convierte en un tema que se trata en el consejo de administración. Esto imprime aún más exigencia sobre la rigurosidad de nuestro análisis. Y por otro lado, hablando con algunas empresas, detectamos también que uno de los aspectos que despierta más inseguridades es el relativo a transparencia fiscal, que antes no publicábamos. J.L.B ¿Cómo ajustáis el nivel de exigencia para medir los distintos parámetros? ¿En qué asuntos os ha sorprendido la mejora? E.G. En risk compliance management hemos cambiado radicalmente el concepto, en dos ocasiones, durante los últimos diez años porque todas las empresas estaban al nivel más alto. Probablemente, tendremos que revisar de nuevo cómo medirlo en los próximos años. En gobierno corporativo, la conversación es más compleja porque algunas cosas están asumidas por toda la empresa, hay aspectos más opinables, influidos por factores culturales, etc. También ha mejorado mucho la gestión de la cadena de suministro, lo que demuestra que las empresas son conscientes de la necesidad de revisar esta área. En cuanto a los temas con mayor margen de mejora podemos destacar la materialidad, la integración o la cuantificación, etc., excepto en España, ya que destaca en positivo. J.L.B ¿Sobre qué aspectos va a haber mayor presión en los próximos años? E.G. La transparencia fiscal sin duda va a ganar relevancia en los próximos años, aunque también existe una presión inversa por parte de los inversores. Este terreno es muy complejo y por eso a la hora de evaluar aspectos fiscales no nos fijamos en cómo o cuántos impuestos se pagan, si no en la transparencia. J.L.B ¿Qué proceso sigue RobecoSAM para acordar el cuestionario siguiente una vez publicado un índice? E.G. Años atrás revisábamos la metodología al finalizar cada proceso. Ahora, conforme vamos recibiendo las respuestas a los cuestionarios ya vamos replanteando o realizando mejoras. Hay cambios menores que vamos incorporando a partir de septiembre en una lista con prioridades. Sin embargo, para los cambios de calado, empezamos antes y a partir de septiembre realizamos pruebas para ver la viabilidad. J.L.B. De cara a los resultados, y con una visión geopolítica, ¿cómo ves a Europa? E.G. Notamos un interés creciente en los países emergentes y en algunos países concretos como Tailandia. También en Japón donde  tendremos que ver si este interés se refleja de alguna manera en la evolución de las empresas. En parte por el enfoque Abenomics o por la mayor atención que ha implicado la compra de Robeco por parte de Orix. En Estados Unidos los resultados muestran que las empresas no siguen el ritmo del resto, no sé si es por desafección o, sencillamente, porque las demás han mejorado más deprisa. Europa, por su parte, sigue muy fuerte en sostenibilidad pero las regiones emergentes, sobre todo en algunos sectores como la construcción, están alcanzando mejores posiciones. Es interesante ver como evoluciona esto. Desde mi punto de vista, con el tiempo me he dado cuenta de que cuando una empresa sale del índice, suele hacer un examen interno que da pie a una revisión más seria, a nivel de consejo de administración, y una mayor inversión en recursos para hacer posible esta mejora. J.L.B ¿Cómo se imagina RobecoSAM en cinco o seis años? E.G. Imagino un RobecoSAM que sea reconocido como el centro de competencia en materia de sostenibilidad, que contribuya a desarrollar productos innovadores que integren la sostenibilidad y ayuden el inversor a incorporar la sostenibilidad en sus decisiones de gestión. Veo el índice como una familia de índices con diferentes particularidades para atender a varios tipos de inversores con metas distintas, aunque el Dow Jones Sustainability World Index sea el principal. Según el interés de los inversores en  sostenibilidad corporativa siga intensificándose, seguiremos asesorando y veremos el crecimiento de nuestros activos bajo gestión.

El protagonismo de China en la escena internacional

Por David Höhn
on 29. 09. 2014

El protagonismo de la economía china en la esfera internacional parece no tener límite. En los últimos meses hemos sido testigos de hechos que no hacen más que contribuir a la creencia ya generalizada de que China se convertirá en la primera potencia mundial, tanto en términos económicos, como geopolíticos y estratégicos.

Por un lado, China ha sido el principal impulsor de la creación del denominado banco BRICS, un banco con sede en Shanghái destinado a la financiación de inversiones en infraestructuras y proyectos orientados al desarrollo sostenible en países emergentes, el cual contará también con un fondo para atender necesidades de reservas internacionales en periodos de crisis. Las estimaciones indican que en cinco años la entidad alcanzará unos recursos de 200.000 millones de dólares, lo que consolidará la situación financiera de sus miembros, así como la colaboración en sectores estratégicos tales como el energético, el científico y el tecnológico.

Por otro lado, el pasado mes de julio el presidente Xi Jinping visitó América Latina, con la mirada puesta en la región, ya no sólo como área suministradora de recursos naturales, sino también como atractivo lugar de inversión y firma de alianzas estratégicas en sectores como las infraestructuras, las telecomunicaciones y la banca. Los resultados y repercusiones de esta intensificación de relaciones tendrán un importante efecto global, mucho más del que supondrán para la región en sí misma.

Por último, el reciente récord mundial en la salida a bolsa del gigante chino de comercio electrónico, superando a la registrada en 2010 por un banco chino, da muestra del enorme potencial que atesoran las multinacionales chinas a nivel global, especialmente en sectores en los que no estaban presentes hasta hace pocos años: finanzas y tecnología.

En este contexto de mayor presencia internacional de la economía china, desde KPMG venimos observando desde hace meses un creciente interés por parte de las empresas chinas en invertir en España o en activos de empresas españolas, con la energía, el turismo, el inmobiliario, la alimentación y el industrial a la cabeza de las preferencias sectoriales. En este sentido, la visita oficial realizada esta semana por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tiene como objetivo incrementar los flujos comerciales y de inversión en ambas direcciones.

Sin embargo, China se enfrenta a no pocos retos internos que pueden influir en un futuro en el rol a desempeñar dentro de la comunidad internacional. El pasado noviembre, en la reunión plenaria del partido comunista chino, se anunció un amplio proceso de reformas con el fin de dar protagonismo a las fuerzas de mercado. El rápido crecimiento experimentado en la última década ha generado una serie de ineficiencias que se han puesto de manifiesto con el menor crecimiento registrado en los últimos años y gran parte de las medidas anunciadas van encaminadas a corregir estos desequilibrios.

China tiene ante sí el desafío de continuar aumentando el número de ciudadanos que pasan a formar parte de su clase media urbana, sin que ello contribuya al agrandamiento de la burbuja inmobiliaria que se empieza a detectar y con especial interés en la sostenibilidad medioambiental. Este incremento de la clase media urbana se presenta imprescindible en la hoja de ruta del gobierno chino, dado su objetivo de sustituir inversión pública por consumo interno como gran motor de la economía. En la actualidad, según datos del Banco Mundial, el consumo privado solamente supuso el 34% del PIB de China, muy por debajo de los porcentajes que registran los países desarrollados.

A su vez, otra de las iniciativas destacadas es el mayor grado de apertura en la recepción de inversión extranjera. El gobierno chino es consciente que debe aminorar su elevada presencia en la economía, fomentando la presencia extranjera a la vez que la propiedad mixta, especialmente en el sector financiero, que actúa como dinamizador del resto de la economía. El principal ejemplo de apertura lo vemos en la zona piloto de Libre Comercio de Shanghái, inaugurada en septiembre de 2013, y en la que ya se han registrado en torno a 700 empresas extranjeras.

En definitiva, la sostenibilidad interna de China, y por lo tanto, el mantenimiento e incluso incremento de su protagonismo en el ámbito internacional pasa por el aumento de la iniciativa privada y la progresiva reducción del intervencionismo del Estado, lo que implica un reequilibrio de fuerzas de forma rápida y, muy probablemente brusca, que no sólo afectará a sus protagonistas, sino también a toda la comunidad económica internacional.

David Höhn, socio responsable de la Práctica China de KPMG en España

Fuente: El Economista. Publicado el 26 de septiembre de 2014

Hoy es el día de Dow Jones Sustainability Index

Por Ramón Pueyo
on 12. 09. 2014

La de hoy se está convirtiendo en una fecha señalada en el calendario corporativo español. Como cada año, S&P Dow Jones Indices ha hecho público el listado de compañías constituyentes de Dow Jones Sustainability Index. Como es sabido, se trata de una familia de índices selectivos. Las compañías constituyentes, seleccionadas de entre las mayores del mundo, deben acreditar -tras un riguroso análisis- que sus modelos de gobierno y de gestión en asuntos extra-financieros o de sostenibilidad están entre los más avanzados del mundo. Superar el examen no es nada fácil;  319 compañías de entre las 2.522 elegibles, un doce por ciento, constituirán Dow Jones Sustainability Index World durante los próximos doce meses. 154 de las 600 compañías europeas elegibles, serán, por su parte, constituyentes del selectivo europeo, Dow Jones Sustainability Index Europe hasta el próximo mes de septiembre de 2015.

El rigor del análisis utilizado por Dow Jones Sustainability Index sorprende a quienes se acercan a él por primera vez. Las compañías son evaluadas en alrededor de veinte áreas de gestión diferentes. El principio que subyace al análisis es de debido control; Dow Jones Sustainability Index intenta entender en qué medida las compañías están administrando y gestionando adecuadamente aquellos asuntos que pueden tener un impacto sobre la salud del negocio en el largo plazo. Por eso analiza a las compañías desde el punto de vista de sus prácticas de gobierno corporativo, de atracción y retención del talento, de compliance fiscal, de gestión ambiental, de protección de los derechos humanos o de gestión de riesgos, entre otras. Dow Jones Sustainability Index se interesa no sólo por la existencia de políticas o “papel”; también pide a las compañías que acrediten la existencia de los sistemas de gestión que dan soporte a esas políticas, que divulguen sus objetivos en sus distintos ámbitos y que sean transparentes acerca de los resultados alcanzados. Y les solicita que presenten evidencias formales. En materia retributiva, por ejemplo, la información requerida por esta familia de índices selectivos rivaliza en calidad y profundidad con la que el regulador español requiere de las compañías cotizadas. Con la diferencia de que este índice la requiere no sólo para administradores y primer nivel directivo sino para el conjunto de la compañía.

Los economistas dirían que el análisis de Dow Jones Sustainability Index constituye una señal válida. La dificultad y profundidad del análisis hacen improbable que obtengan una buena calificación aquellas compañías que no la merezcan. Se trata de un análisis, además, sectorialmente informado. Y no anecdótico. Dow Jones Sustainability Index es tan sólo la punta del iceberg; el elemento más visible del creciente interés de los principales inversores institucionales y gestores de activos del mundo por las prácticas de las compañías en cuestiones extra-financieras. Alrededor de un 50% de los mayores gestores de activos del mundo han establecido en sus políticas de inversión requerimientos extra-financieros relacionados con el modelo de gobierno y de gestión de las compañías que mantienen en sus carteras de inversión. Y no lo hacen por altruismo; entienden que su obligación es asegurarse de que las compañías están siendo diligentes en la supervisión y gestión de asuntos extra-financieros que pueden tener impacto en la salud a largo plazo del negocio. Los elementos extra-financieros tienen ya, por lo tanto, un impacto sobre el valor de mercado de las compañías. Por eso las compañías inteligentes se afanan en conseguir enviar al mercado las señales adecuadas. Como formar parte de Dow Jones Sustainability Index.

Los resultados de la revisión 2014 de la familia de índices de Dow Jones Sustainability Index ofrecen buenas noticias para las compañías españolas. Catorce de las veintiocho elegibles se han convertido en constituyentes de Dow Jones Sustainability Index[1]. Cifra muy por encima del 12% que cabría esperar. En lo que se refiere a DJSI Europe, diez de las 30 compañías españolas elegibles son constituyentes del índice[2], cifra más cercana al 25% que sería previsible. Las buenas noticias se refieren a la sobrerrepresentación de compañías españolas en un índice que evalúa y compara los modelos de gobierno y de gestión de nuestras compañías con los de las mejores del mundo. Permite constatar –por si a alguien le quedaba alguna duda- que nuestras mejores empresas no tienen nada que envidiar a las de ningún otro lugar. Sin embargo, nada garantiza que el éxito de las compañías españolas en Dow Jones Sustinability Index vaya a mantenerse en el tiempo.

Ser compañía constituyente de Dow Jones Sustainability Index es un indicador de excelencia acreditado por el mercado y los inversores y avalado por una marca de prestigio. Algo muy deseable y, por lo tanto, sujeto a una creciente competencia. Valga el ejemplo de las compañías coreanas. Entienden que pertenecer al índice constituye una carta de presentación perfecta en los mercados exteriores. Por eso su presencia en el índice es cada año más nutrida. Y por eso, este año algunas compañías españolas han dejado de ser constituyentes de Dow Jones Sustinability Index. No porque de la noche a la mañana hayan dejado de hacer las cosas bien. Sencillamente otras compañías lo están haciendo mejor. Si las compañías españolas desean mantener su buena posición van a tener que esforzarse. Esto significa, entre otros, asegurar que la planificación anual de la compañía y la de sus unidades funcionales consideran –o mirar con el rabillo del ojo, cuando menos- los elementos que Dow Jones Sustainability Index considera propios de las compañías avanzadas.

James Surowiecki, columnista de The New Yorker, afirma que el capitalismo funciona mejor cuando la virtud es recompensada, y no cuando la virtud constituye una recompensa en sí misma. Dow Jones Sustainability Index es una muestra excelente de capitalismo virtuoso.  Y una muestra de las excelencias de nuestro capitalismo.

 


[1] Abertis Infraestructuras, Acciona, Amadeus IT Holding,  Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Banco Santander, CaixaBank, Enagás, Endesa, Ferrovial, Gas Natural SDG, Iberdrola, Inditex, Indra Sistemas y Repsol.

[2] ACS Actividades de Construcción y Servicios,  Amadeus IT Holding, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Banco Santander, CaixaBank, Ferrovial, Gas Natural SDG, Inditex, Repsol, Telefónica.

La verdad tras la inversión sostenible

Por José Luis Blasco
on 24. 01. 2014

Coincidiendo con el Foro Económico Mundial en Davos, se publica la edición 2014 de Sustainability Yearbook, una referencia anual en el análisis de las prácticas en sostenibilidad corporativa de casi un millar de compañías de 59 sectores industriales.

Primero los resultados: Veinte españolas entre las compañías líderes

Uno de los grandes atractivos del Sustainability Yearbook es la selección de las empresas que presentan una mejor calificación en cada sector de acuerdo a los criterios de RobecoSAM, que debemos recordar es la base de la construcción del índice Dow Jones Sustainability.

Entre las seleccionadas se encuentran nada menos que 20 compañías españolas. Destaca el liderato de Gas Natural Fenosa en la categoría de distribución de gas, la plata para Iberdrola, Enagas, Agbar y Repsol, y el reconocimiento con la categoría de bronce para Banco Santander, Ferrovial, Endesa, Amadeus, Telefónica y Abertis.

Cada año la competencia es mayor, no solo de los líderes mundiales en cada uno de los sectores, sino también de nuevas e interesantes compañías provenientes de mercados emergentes. Tan solo en el análisis de este año, el número de solicitudes de participación de compañías de estos nuevos mercados se ha incrementado en un 31%.

La materialidad financiera de la sostenibilidad

En la confusión de fondos denominados ESG, el criterio de rentabilidad elimina un mito que pesa sobre este tipo de productos financieros. La búsqueda del alfa de la sostenibilidad tiene cada vez a más seguidores simplemente porque en el mercado es cada vez más observable cómo ser sostenible es simplemente un buen proxy para encontrar empresas bien gestionadas.

Pero para muestra un botón. Los fondos construidos en base al análisis – en este caso de RobecoSAM – han cosechado importantes rentabilidades. Por ejemplo, el fondo Julius Baer Multipartner – RobecoSAM Sustainable Healthy Living Fund B USD obtuvo el año pasado una rentabilidad del 26,2% o el RobecoSAM Sustainable European Equities D EUR el 19,54% – según Morningstar enero 2014.

El momento de los planes de pensiones

En la edición de este año, se pone el foco en los fondos de pensiones. Un vehículo de inversión con diseño a largo plazo que es en la actualidad – y quizá por naturaleza- uno de los principales clientes de la inversión sostenible.

Pero es una idea que en nuestro país no tiene excesivos seguidores. En España, existen aproximadamente 1.500 planes de pensiones de empresa – aquellos promovidos por las compañías por y para sus trabajadores- con un saldo vivo de más de 14.000 millones de euros. La modernización de esta figura en 2002 desarrolló su gobierno a través de comisiones de control compuestas por representantes de los trabajadores y de la empresa. Un grupo de personas que decide la política de inversión y es responsable de dar cuentas de ello, pero la verdad es que la mayor parte de ellas tienen un papel testimonial en manos de los gestores de fondos. En esta situación me pregunto si las empresas que se posicionan como sostenibles o los sindicatos, todos ellos presentes en estos comités de inversión, deberíamos dar un paso al frente.
Para aquellos que necesiten resolver primeras dudas sobre cómo enfocar este camino, les recomiendo este vídeo The Truth Behind Sustainability Investing. Una visión inteligente sobre los mitos que aquejan a la inversión sostenible.

Se publica la nueva composición del Dow Jones Sustainability Index

Por José Luis Blasco
on 12. 09. 2013

 

Si se tienen en cuenta los últimos diez años, el índice sostenible ha obtenido una rentabilidad un 40% superior al IBEX 35, ¿es DJSI ese eslabón perdido tan buscado entre la sostenibilidad y el valor de la empresa?

Todavía recuerdo que la legendaria revista Tomorrow calificó el estreno del Índice Dow Jones Sustainability (DJSI, por sus siglas en inglés) como el momento en el que el desarrollo sostenible vistió con corbata por primera vez. Una década después la familia de índices DJSI se ha convertido en la referencia del concepto sostenible para los mercados.

Y es que la innovación que supuso DJSI fue notable. Mientras que aún hoy la mayor parte de los analistas de inversiones con criterios ambientales, sociales y de gobierno (ESG) buscan seleccionar compañías que llevan a cabo prácticas sostenibles, la filosofía de DJSI trata de identificar las palancas empresariales del desarrollo sostenible que hagan mejores a las compañías. Y parece que no les va nada mal a la vista del “outperformance” de DJSI con respecto a nuestro sufrido IBEX 35.

 

Comportamiento comparativo entre DJSI world index y el índice IBEX 35. Fuente: Financial Times, 12 de septiembre de 2013

 

Las cotizaciones de DJSI se pueden seguir en: http://www.djindexes.com/sustainability

Buenos resultados para las empresas españolas este año, casi el 60% de las compañías elegibles serán miembros este año. Telefónica y Abertis se reincorporan al índice y Gas Natural Fenosa lidera su sector a nivel global.

Este año ha habido importantes cambios en la composición del índice y el número de compañías españolas invitadas se ha reducido de 34 a 28, de ellas 17 forman parte de todos los índices y 19 solo del europeo.

Destacan la vuelta al índice de Telefónica y Abertis, y el liderazgo sectorial de Gas Natural Fenosa.

Resultados de las empresas españolas.

Fuente RobecoSAM y las propias compañías

 

A nivel global destacan las salidas del índice de compañías importantes en el entorno internacional como HSBC, Vodafone, Johnson and Johnson, Glencore o Deutsche Telekom. Y también interesantes incorporaciones como ING, Tata o Swisscom.

Cómo funciona DJSI

El análisis para S&P Dow Jones lo realiza RobecoSAM, firma suiza que ideó la metodología que fundamenta el éxito. Para el análisis se ha utilizado por primera vez este año el universo de empresas presentes en el S&P Global Index. A todas ellas se les invita anualmente a participar en el mes de abril cumplimentando un cuestionario sectorial de aproximadamente un centenar de preguntas dividido en tres dimensiones – económica, ambiental y social –. Cada una de las dimensiones y dentro de éstas cada pregunta tiene un peso diferente. En función de las respuestas, el soporte de información que aporta la empresa y un análisis reputacional, los analistas califican con una escala de puntos de 1 a 100 cada compañía que entrega el cuestionario.

El 10% de las compañías elegibles de cada sector con mayor calificación, y tras algunos ajustes técnicos, pasan a formar parte del índice de sostenibilidad más prestigioso del mundo.
Aquellas compañías que no son elegibles por no cotizar o no ser constituyentes del índice S&P Global pueden también obtener la calificación del índice sin pertenecer a él gracias a los servicios desarrollados conjuntamente con KPMG.

Más información en RobecoSAM Yearbook

El eslabón perdido entre desarrollo sostenible y la cuenta de resultados

Este enfoque de analizar más allá de qué hace la compañía por el desarrollo sostenible y evaluar cómo está preparada, ha dado buenos frutos durante la crisis como se puede ver.

Se trata de una herramienta de gestión de la mejora sostenible que los CEOs y los CFOs entienden muy fácilmente ante la pregunta de cuál es el valor de la sostenibilidad para la empresa. Para mí, DJSI es uno de los eslabones perdidos más solventes para explicar la conexión entre uno y otro.

 

En los pasillos de la Conferencia Global de GRI – Día 2

Por José Luis Blasco
on 24. 05. 2013

 

Al lanzamiento del nuevo GRI le ha seguido la reflexión. Los participantes, que acudieron en masa esta mañana para escuchar al Comisario Barnier, tenían más preguntas que respuestas ante el nuevo enfoque del estándar de información en sostenibilidad más utilizado del mundo.

Las diferentes sesiones que diseccionaron la nueva Guía abrieron una brecha entre aquellos que usan el informe como una herramienta de refuerzo interno de sus organizaciones – de su compromiso y sistemas de información no financiera – y los que lo usan para informar y dialogar con sus audiencias.

Los primeros creen perder, los segundos ganar.

Y es que en el viejo dilema entre apostar por elaborar informes más comparables entre sí o que éstos informen sobre lo que las organizaciones consideren particularmente más relevante, Global Reporting Initiative se ha decidido claramente por el segundo enfoque.

Armonización de los marcos de reporte

Uno de los temas más comentados en el pasillo, sigue siendo la necesidad de poner de acuerdo los diferentes estándares de información. Una cuestión altamente compleja en lo que Ernst Ligteringen – CEO de GRI – tildó de “egosystem” de iniciativas actualmente existente.

Será el mercado el que finalmente ponga a cada uno en su sitio, pero a mi juicio aquellas organizaciones – o las personas que las lideran – que estén más interesadas en informar sobre cómo la necesaria y paulatina evolución hacia una sociedad más sostenible impacta en su empresa, se decantarán en gran medida por el marco de informe integrado. Mientras que aquellas que consideren más interesante informar sobre cómo su actividad impacta o colabora a hacer un mundo más sostenible, encontrarán en GRI un lugar más confortable y adecuado para elaborar sus documentos.

Los dos enfoques son necesarios. A nivel corporativo, las compañías tienen como principal grupo de interés inversores que precisan conocer mejor el contexto en el que las compañías desarrollan sus actividades, su estrategia y modelo de gobierno. A estos efectos, el informe integrado está buscando un marco que permita responder a estas preguntas.

Sin embargo a nivel de la base de operaciones de la empresa, el valor se comparte con otros agentes que precisan una información diferente – más concreta y local – a la que pueden encontrar en los actuales informes corporativos, incluso en los de sostenibilidad y RSE. Para estos, el nuevo enfoque de GRI puede ser de gran valor si la identificación de los asuntos sobre los que la compañía informa son realmente relevantes para ellos – “materiales” en el argot –.

“Una de las principales ambiciones de G4 es hacer informes más relevantes, las empresas son muy buenas divulgando aquello de lo que se sienten orgullosas, pero no tanto para explicar sus efectos negativos. Debe existir el vínculo entre los objetivos estratégicos del negocio y hacer realidad cambios positivos en la vida de las personas.” Teresa Folgerberg

El papel de los “big boys”

Otro de los asuntos de gran interés en las conversaciones del café es el rol que deben jugar los reguladores y los mercados financieros en el impulso del reporting corporativo. Cómo era de esperar, hay consenso sobre la necesidad de que ambos muevan ficha, pero no en el cómo deberían hacerlo.

La iniciativa de la Comisión para incorporar aspectos sociales y ambientales en la información corporativa no está sola. Durante el día hemos podido conocer cómo esta tendencia se propaga por todo el mundo, aunque no de manera alineada.

Los contables lo saben bien y advierten del error – y el coste – que está suponiendo para las empresas no disponer de normas contables homogéneas en el mundo y ruegan porque las iniciativas regulatorias caminen en la misma dirección, cuando se hable de temas no financieros ahora que todavía se puede. De lo contrario, las diferencias hoy se pagarán mañana.

De los mercados se habla menos del retorno de las prácticas sostenibles y más de la necesidad de un liderazgo ético de las plazas bursátiles, de propuestas audaces para imponer la obligatoriedad del reporting no financiero para cotizar y de la necesidad de información más adecuada para tomar decisiones.

“El exceso de información es como un alucinógeno – puede hacer que todo parezca terriblemente importante y confuso. Sin embargo, necesitamos ser capaces de caminar a través de estos datos – de poder vivirlos.” John Elkington

En estos congresos los días son largos y muchas veces lo más inspirador se escucha fuera de los estrados. Hoy me ha parecido que ha llovido menos, será porque he conocido a gente muy interesante.