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Author Archives: Jesús De Isidro

El reto de recuperar la inversión en infraestructuras

Por Jesús De Isidro
on 31. 03. 2017

El gran desarrollo de infraestructuras registrado en España en períodos previos a la crisis económica y financiera ha sido uno de los pilares fundamentales para el desarrollo macroeconómico del país y una de las razones principales por las que España se sitúa, en la actualidad, en el puesto número 33 del Índice de Competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial.

Sin embargo, tal y como es conocido, la necesidad de reducción del déficit público ha provocado una drástica disminución acumulada del 90% en inversión pública desde el año 2010 hasta la fecha, llegando a niveles de inversión inferiores al 50% (en términos reales de euros invertidos por kilómetro cuadrado y millón de habitantes) con respecto al resto de los grandes países de la Unión Europea.

A pesar de la ralentización de los programas de desarrollo de infraestructuras, otros factores sí que han avanzado durante los años de disminución de la inversión, como la irrupción de la tecnología en la vida cotidiana de los usuarios, las preocupaciones de instituciones y ciudadanos por la reducción de emisiones a la atmósfera, la sofisticación de la logística, los efectos en las infraestructuras derivados del cambio climático, etc., que obligan a que los planes futuros de infraestructuras de España afronten nuevos retos de manera inmediata para seguir contribuyendo a la competitividad, modernidad, vanguardia e inclusión social.

Bajo estas premisas, las infraestructuras de España tienen, entre otros, dos grandes retos que afrontar. Por un lado, en materia de transporte de mercancías, el objetivo ha de ser conseguir realmente la intermodalidad, el desarrollo de estaciones logísticas, la inclusión de los puertos en la red de transporte como pilar fundamental de competitividad y la utilización de tecnología para compartir datos e información entre los diferentes modos de transporte. En segundo lugar, en materia de desarrollo ferroviario y transporte de viajeros, el reto es aprovechar la capacidad de la infraestructura y del nivel de tecnología implantado, mejorar la operatividad, generar demanda de transporte y competitividad del ferrocarril de pasajeros. La red ferroviaria de alta velocidad está equipada con un sistema que permite la circulación de trenes con un intervalo de 2,5 minutos, por lo que la tecnología instalada permite un aumento significativo del número de viajeros.

Estos dos grandes retos fueron afrontados en la Jornada de Infraestructuras Conectados al futuro que tuvo lugar en Barcelona el pasado 28 de marzo. Las mesas redondas organizadas para el evento se focalizaron, en primer lugar, en la liberalización del transporte ferroviario en el horizonte 2020 y, en segundo lugar, en el Corredor Mediterráneo y su impacto sobre el desarrollo del sector logístico.

La liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril, resultado de la trasposición del Cuarto Paquete Ferroviario aprobado por la c en diciembre de 2016, afectará enormemente al uso y ocupación de la red ferroviaria y al aumento de la competencia entre los operadores. El desarrollo del Corredor Mediterráneo ayudará a las exportaciones españolas, fomentará el tráfico por los puertos mediterráneos y satisfará, en base al Libro Blanco del Transporte de la UE, la creación de un corredor eficiente y ecológico de transporte de mercancías.

Al margen de las diferentes valoraciones que se puedan hacer del anuncio de inversión pública de 4.200 millones de euros durante los próximos cuatro años para el desarrollo de infraestructuras en Cataluña, la realidad es que la recuperación de la inversión en actuaciones que aportan un alto valor añadido en materia de competitividad es, sin duda, una gran noticia digna de celebrar. Es una buena noticia por el impacto directo de la obra pública sobre la creación de empleo, por la atracción del talento de los mejores perfiles cualificados que salieron al exterior de la mano de la internacionalización de las empresas constructoras y, en general, por la contribución a la cohesión territorial y social.

Sin embargo, el Gobierno y resto de instituciones públicas deben afrontar el debate para encontrar nuevas y novedosas formas de financiación de infraestructuras, fomentar la participación público privada y conseguir mitigar los efectos cíclicos de las crisis económicas, de tal forma que la inversión anunciada, de 1.000 millones de euros anuales, no se convierta en un motivo de celebración especial, sino en una constante para el sector.

 

Autor: Jesús de Isidro es socio responsable del sector de Infraestructuras de KPMG en España

Fuente: Cinco Días. Publicado el 31 de marzo de 2017.

 

La transformación digital llega también al sector de infraestructuras

Por Jesús De Isidro
on 27. 03. 2017

Cuando hablamos del sector de infraestructuras, normalmente nos viene a la cabeza una industria que está continuamente ampliando su visión y elevando sus expectativas: los edificios son cada vez más altos, los puentes más largos, la búsqueda de los recursos naturales cada vez más profunda, las ciudades más inteligentes… Sin embargo, en lo que se refiere a desarrollos tecnológicos y sistemas de información, salvo algunos casos, siempre ha sido un sector que ha ido un paso por detrás, si exceptuamos los puntuales avances en puros métodos constructivos, ingeniería o materiales de construcción.

Las empresas relacionadas con los servicios financieros, empresas de telecomunicaciones, de gran consumo o en general sectores con gran número de clientes finales o datos para gestionar siempre han estado un paso por delante en todo lo relacionado con los sistemas de información y la tecnología. Por el contrario, el sector de la construcción, con pocos clientes y datos que tratar, históricamente ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo, planificación y control de los proyectos, en lo que a tecnología se refiere.

Sin embargo, esta realidad está cambiando sustancialmente en los últimos años. La rápida y profunda internacionalización de nuestras empresas y la localización de los proyectos, cada vez más grandes, más lejanos, en ubicaciones más complicadas y contextos más difíciles, han puesto la tecnología y la transformación digital encima de la mesa de los primeros ejecutivos del sector.

Si hay actualmente una preocupación que prevalece sobre otras en este sector es la gestión de los riesgos de los grandes proyectos alrededor del mundo y la mejora de su rentabilidad, a través de la eficiencia y productividad de sus recursos. Es precisamente en el apoyo a estas preocupaciones donde la tecnología está encontrando terreno abonado para su desarrollo en este sector.

Dentro del epígrafe de infraestructuras se integran diversas compañías y entidades: ingenierías, constructoras, operadores de infraestructuras y entidades públicas y privadas de inversión. Cada una suele tener un rol en cada fase del ciclo de vida de los proyectos con necesidades diferenciadas y la tecnología está jugando un papel fundamental como elemento integrador.

Como ejemplo de avance tecnológico, ya vemos como algo normal la utilización de drones para levantamientos topográficos, seguimiento de obras en localizaciones complejas o la monitorización de infraestructuras para su adecuada conservación. Del mismo modo, también empieza a tener un avanzado desarrollo todo lo que tiene que ver con la conectividad de materiales y equipos, así como la robótica y la tecnología autómata.

Otro campo con necesaria evolución es el relacionado con plataformas de tecnología móvil. Gestionar grandes proyectos y sus riesgos a miles de kilómetros y en localizaciones aisladas necesariamente ha obligado a la mejora de la conectividad de las obras y el avance en el concepto de movilidad.

Del mismo modo, empieza a ser relevante la integración de herramientas de análisis de datos tanto para previsiones y modelización de tráficos, útiles para el dimensionamiento y gestión de nuevas infraestructuras, como para el desarrollo de modelos predictivos de desviaciones en grandes proyectos.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo la transformación digital ha llegado a un sector que parecía ajeno a las nuevas tecnologías, aunque se podrían mencionar también otras aplicaciones como la impresión 3D o los nuevos modelos de planificación BIM (Building Information Modeling). Sin embargo, no sólo tenemos que pensar en lo que ya es una realidad, sino que lo realmente interesante es tratar de mirar al futuro y lo que puede venir con él.

Un área de reflexión disruptiva podría pasar por el cambio radical de modelo de relación entre los distintos actores de este sistema. Ya estamos viendo experiencias en determinadas regiones del mundo en las que es el propio ciudadano el que empieza a tener voz y voto respecto a qué nuevos edificios tienen que construirse en nuestras ciudades o qué nuevas infraestructuras tienen que unir polos de desarrollo en un territorio o por dónde tienen que pasar esas nuevas conexiones. Sin embargo, las empresas del sector no están acostumbradas a la relación directa con el usuario final de las infraestructuras y puede ser algo que tenga que cambiar rápidamente, si no quieren ver cómo otras compañías globales de distintos sectores, que gestionan millones de usuarios y sobre los que tienen capacidad de influencia, pueden aparecer en este sistema para posicionarse en eslabones de gran valor de esta cadena.

 

Autor: Jesús de Isidro es socio responsable del sector de Infraestructuras de KPMG en España

Fuente: Expansión. Publicado el 22 de marzo de 2017

Nuevo escenario en el sector de Infraestructuras

Por Jesús De Isidro
on 14. 04. 2016

Si nos remontamos a hace más de una década, en el sector de Infraestructuras los enfoques estratégicos giraban alrededor de dos grandes tendencias: diversificación e internacionalización. Todos los grupos importantes de nuestro país apostaban por estas dos palancas como vía de crecimiento y rentabilidad. Sin embargo, el paso del tiempo ha matizado tremendamente estas dos tendencias.