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Author Archives: Fernando Serrate

Una agenda para generar confianza

Por Fernando Serrate
on 25. 05. 2017

Cuesta pensar en una época tan fascinante como la que vivimos en la transformación de los negocios y la estrategia empresarial. La Cuarta Revolución Industrial supone un enorme desafío para las organizaciones, los gobiernos y la sociedad, envueltos en una dinámica de cambios constantes que complican imaginar cómo será el mundo en apenas unos años. ¿Quién pensaba hace una década que hoy el coche autónomo sería una realidad?

Las empresas, la sociedad y la política atraviesan tiempos complejos e inciertos y, al mismo tiempo, de grandísimas oportunidades para quienes sepan adaptarse a este entorno en constante evolución. Algunos de los factores que configuran esa compleja realidad que nos rodea serán discutidos desde hoy y hasta el sábado en la reunión anual del Círculo de Economía, que en esta edición lleva por título Sociedad, Política y Economía en tiempos de incertidumbre.

Uno de esos focos de incertidumbre lo conforman aquellas compañías y sectores disruptivos que han cambiado por completo el paradigma a la hora de hacer negocios. La llamada economía colaborativa, las plataformas de consumidores y los nuevos hábitos de compra han derribado algunas creencias hasta hace poco dogmáticas. Sectores como el del ocio y turismo, transporte o finanzas vivirán un tremendo cambio en los próximos años.

En paralelo, el mercado ha comenzado a demandar algo más que meros resultados operativos. Ése es sin duda otro factor que define esta nueva era empresarial. La recesión dejó al descubierto una crisis de valores ante la que las compañías están respondiendo con una renovada apuesta por la sostenibilidad y el compromiso social. Aquella organización que no sea capaz de demostrar a sus grupos de interés que tiene un propósito y una misión en la sociedad (más allá de crear riqueza) será sin duda rechazada por los consumidores.

Otro de los generadores de incertidumbre que será abordado en esta cita anual del Círculo tiene que ver con las tensiones geopolíticas y la inestabilidad política reinante en algunas zonas de influencia del planeta. Tal y como concluyó la última edición del Foro de Davos, al renacimiento del tejido empresarial en la era del cambio se debe sumar un compromiso renovado de la clase política por recuperar la confianza y buscar el bienestar y el progreso a largo plazo. Solo así seremos capaces de convertir este periodo de grandes retos en una apasionante época de oportunidades.

 

Autor: Fernando Serrate es socio responsable de KPMG en Catalunya

Fuente: Expansión. Publicado el 25 de mayo de 2017

Tomar la delantera al cambio

Por Fernando Serrate
on 31. 05. 2016

Política, empresa y sociedad son tres elementos que en la actualidad tienen una enorme vinculación y que requieren de una adecuada combinación para afrontar los retos venideros. No es de extrañar que sobre estos tres conceptos haya girado la trigésimo segunda reunión anual del Círculo de Economía, que bajo la presidencia de Antón Costas se ha convertido en un foro de referencia para poner en común la visión de empresarios, políticos y representantes de la sociedad civil.

El momento actual está definido por una gran dosis de incertidumbre ante la que los empresarios siguen mostrando un moderado optimismo, tal y como muestra el informe Perspectivas España, presentado recientemente por KPMG. El periodo de indefinición política añade incertidumbre al contexto económico, donde además impactan señales de alerta procedentes, en su mayoría, de las regiones emergentes.

Las tensiones geopolíticas (entendidas como tal los procesos electorales, conflictos internacionales, crisis migratorias o el referéndum de salida de la Unión Europea que celebrará el Reino Unido) y el débil crecimiento de la zona euro se suman a este complejo cóctel, que requiere de un debate profundo para afrontar las amenazas identificadas.

No hay que olvidar que la propia evolución de la sociedad hace ya de por sí complicado el éxito empresarial. El impacto disruptivo de las nuevas tecnológicas ha obligado a repensar los modelos de negocio de cualquier compañía, con independencia del sector en el que opera, y en ningún caso la adaptación a este nuevo entorno va a resultar sencilla.

Los consumidores y sus hábitos han cambiado. La aparición de nuevos competidores digitales con estructuras más livianas ha revolucionado los parámetros de la competitividad, obligando a las empresas tradicionales a adoptar estas nuevas herramientas y procesos para ganar en eficiencia. Además, la mayor carga regulatoria complica la necesaria simbiosis entre el legítimo fin que persigue -la protección al consumidor y la capacidad de las organizaciones para soportarla.

“A la iniciativa privada debe sumarse una voluntad pública y social que requiere de consenso y responsabilidad para afrontar los cambios”

Transformar la compañía para adaptarla a estas nuevas exigencias es la primera prioridad estratégica señalada por los empresarios y directivos en el informe antes mencionado y, visto lo anterior, no extraña que así sea. Pero no hay que olvidar que a la iniciativa privada debe sumarse una voluntad pública y social que requiere de un gran consenso y responsabilidad para tomar la delantera al cambio que se avecina.

Por ejemplo, con un gran pacto para impulsar la innovación, una de las asignaturas pendientes de España, tal y como acaba de evidenciar la Fundación Cotec en su informe sobre I+D+i. O apostando por un modelo educativo que mejore la empleabilidad de nuestros jóvenes y contribuya a medio y largo plazo a resolver los problemas de paro y pobreza social que lamentablemente sigue sufriendo nuestro país.

“Un gran pacto para impulsar la innovación es una de las asignaturas pendientes así como un modelo educativo que mejore la empleabilidad”

Tampoco debemos olvidarnos del necesario acuerdo que necesita España para afrontar el reto demográfico y la sostenibilidad del Estado de bienestar. El envejecimiento de la población es una tendencia casi estructural de los países desarrollados cuyas consecuencias deben empezar a abordarse desde todas las perspectivas, con un claro foco en la viabilidad de las pensiones y el sistema sanitario.

De alguna manera esta reunión del Círculo de Economía ha tenido como objetivo aportar algo de luz sobre estas cuestiones, aprovechando la oportunidad única de juntar en un mismo foro a muchos de los que tienen una especial responsabilidad a la hora de abordar estos desafíos. Actuar en la dirección correcta ayudará a transformarlos en oportunidades.

Fernando Serrate, socio responsable de KPMG en Catalunya.

Fuente: La Vanguardia. Publicado el 29 de mayo de 2016

Las recomendaciones de buen gobierno, desde la óptica de la empresa familiar

Por Fernando Serrate
on 02. 03. 2015

 

Según publicaba recientemente The Economist, el 19% de las 500 compañías más grandes del mundo por cifra de negocio son familiares. En el año 2005, y de acuerdo a la misma fuente, ese porcentaje se situaba en el 15%. Atendiendo a los datos del Instituto de Empresa Familiar, organización de referencia en el estudio y análisis de este modelo empresarial, el 25% de las mayores empresas de Europa son familiares. En España, suponen hasta el 85% del total de las empresas y su contribución al PIB se sitúa alrededor del 70%. Lejos del declive al que algunos analistas lo condenaban hace algunas décadas, el de la empresa familiar es un modelo crecientemente próspero, exitoso y longevo.

Quienes las han estudiado a fondo, coinciden en señalar algunos rasgos característicos de este tipo de compañías y que contribuyen a su éxito. En términos generales, las empresas familiares muestran con más frecuencia los atributos que comparten las compañías longevas. Para empezar, pueden permitirse trabajar con la mirada más puesta en el largo plazo, al estar sometidas, en general, a un menor sesgo cortoplacista que otras compañías que no disfrutan del “efecto familia” estabilizador en su estructura de capital. En segundo lugar, las compañías familiares practican uno de los hábitos más saludables desde el punto de vista de la longevidad empresarial; prudencia en el apalancamiento financiero. Suelen ser más conservadoras en este ámbito, lo que contribuye a explicar en buena medida el diferencial de esperanza de vida frente a otros modelos que muestran algunos estudios. Además, en las compañías familiares se encuentran con mayor frecuencia otros elementos característicos de las empresas longevas y exitosas: un mayor compromiso de y con los empleados y, por ende, una cultura más robustaEse “efecto familia” también parece tener impacto sobre los resultados; de acuerdo a distintos estudios, desde el año 2008 las ventas de estas empresas han crecido un 7 % al año, ligeramente por encima del 6,2% anual al que han crecido las no familiares.

Esta semana veían la luz las nuevas recomendaciones de gobierno corporativo de la CNMV. Y no está de más recordar que buena parte de ellas ponen el acento en cuestiones con las que los consejos de administración de las empresas familiares más avanzas están acostumbrados a trabajar. Como asegurar que el consejo ejerce apropiadamente su labor de orientación, supervisión y control en materias como la estrategia, los riesgos, el cumplimiento o el desempeño del equipo gestor. No obstante, y a pesar de tratarse de recomendaciones dirigidas a las compañías cotizadas, aquellas empresas familiares que no lo son también encontrarán elementos de interés. No tanto en aquellas cuestiones de buen gobierno específicas de la empresa familiar –la gestión de la triple condición de propietarios, gestores y administradores– como en aquellas que son de interés para las compañías modernas, independientemente de su configuración accionarial y de su presencia, o no, en los mercados de capitales. Por ejemplo, lo que se refiere a la gestión del riesgo, que gana presencia y requiere de una función específica en las nuevas recomendaciones. También en lo que tiene que ver con el desarrollo de la responsabilidad social corporativa, para generar relaciones de más confianza con los grupos de interés concurrentes, elemento imprescindible del éxito empresarial en un entorno de elevada competencia e incertidumbre.

La publicación de las nuevas recomendaciones de la CNMV es una buena noticia también para las empresas familiares. No sólo por lo que pueden aprender. También por lo que tienen que enseñar.

Fernando Serrate es Socio responsable de las oficinas de KPMG en Cataluña, Baleares y Andorra

Fuente: La Vanguardia. Publicado el 1 de marzo de 2015